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Landscape01 Juanli Carrion

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Landscape #01

Duratrans en caja de luz dorada con sonido y movimiento    
42 x 91 x 10 cm    
2009    

Landscape02 Juanli Carrion

Landscape #02

Duratrans en caja de luz dorada    
42 x 62 x 10 cm    
2009    

Landscape03 Juanli Carrion

Landscape #03

Duratrans en caja de luz dorada con movimiento    
42 x 62 x 10 cm    
2009    

Landscape06 Juanli Carrion

Landscape #06

Duratrans en caja de luz dorada    
56 x 182 x 10 cm    
2009    

Landscape12 Juanli Carrion

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Landscape #12

Duratrans en caja de luz dorada con sonido    
56 x 140 x 10 cm    
2009    

Landscape13 Juanli Carrion

Landscape #13

Duratrans en caja de luz dorada    
56 x 140 x 10 cm    
2009    

Landscape14 Juanli Carrion

Landscape #14

Duratrans en caja de luz dorada con movimiento    
42 x 91 x 10 cm    
2009    

Atlas Shrugged 03 Juanli Carrion

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Vista general de la exposición Atlas Shrugged en White Box Projects    
Nueva York, EEUU. 2009

Atlas Shrugged 01 Juanli Carrion

Vista lateral de la exposición Atlas Shrugged en White Box Projects    
Nueva York, EEUU. 2009

Atlas Shrugged 02 Juanli Carrion

Vista lateral de la exposición Atlas Shrugged en White Box Projects    
Nueva York, EEUU. 2009

outer-seed-shdow opus-2012-color ONSTAGE BNRW Un-Dramatics 10.21-23 Kei-Seki The simulated city Atlas Shrugged

2008 - 2009

Remapeando el Kitsch
Blanca de la Torre

El título de la muestra Atlas Shrugged está tomado de la novela de Ayn Rand, publicada en 1957, que explora un Estados Unidos distópico donde los innovadores profesionales se ponen en huelga al sentirse explotados por la sociedad y rehúsan permitir que sus ideas e investigaciones sean tomadas por el resto del mundo. En esta ocasión el título se apropia de manera irónica, en oposición a la filosofía del objetivismo adoptada por la novelista, para hablar sobre la distopía en un paisaje que se hace presente en un tiempo y una realidad de carácter indefinido.

La representación del paisaje contemporáneo puede ser concebida como un reflejo de espacios que construimos inconscientemente, entornos naturales que simplemente están ahí y cuyo constante proceso de transformación pasa con frecuencia desapercibido. A través de la representación de estas realidades mutables, lo inerte pierde fundamento para convertirse en un sujeto o tal vez en un paradójico objeto-sujeto.

Juanli Carrión disecciona el paisaje para hablar sobre una distopía contemporánea, analizando la belleza potencial que reside en esa brecha entre lo natural y lo artificial. La actividad humana, latente - o patente - en todas sus fotografías, ya sea sutil o flagrantemente, se perpetúa como elemento amenazante. Todas ellas contienen historias, historias quizás igual de confusas que el escenario donde se desarrollan.

Su trabajo conecta con los llamados New Topographics, que constituyeron la culminación de la fotografía de paisaje norteamericano del siglo XX. Siguiendo sus pasos, Carrión sugiere la falsa conciencia del espacio real que probablemente nunca fue tan prístino e idílico como suele estar presente en el imaginario colectivo. El artista desplaza la línea del horizonte o incluso la elimina, una característica que añade una sensación de inquietante desequilibrio. Las fotografías de Carrión permanecen como un recuerdo turbador de aquello que ha sido perversamente manipulado por el desarrollo humano y concluyen en una ambigua distinción entre entorno natural y cultural.

Carrión ávidamente yuxtapone los escenarios modificados por el ser humano con la idea de cómo hubiesen sido exentos de dichas alteraciones, y utiliza el agua como leit motiv articulador de las imágenes. Obviamente la fotografía desde los días de los New Topographics ha cambiado drásticamente y el artista elige el formato de caja de luz a fin de eliminar cualquier actitud lacónica que estas imágenes podrían connotar. No obstante, cierta inquietud aparece al aproximarse a algunas obras, tras descubrir un sutil movimiento en el agua que se apodera de la escena, dejándonos cierto regusto kitsch. Este sabor nos recuerda a las cajas de luz que a menudo decoran los establecimientos chinos, haciendo de nuevo un guiño sarcástico al capitalismo individualista epitomizado por la novelista. El mencionado efecto se potencia con el rumor de algunas piezas, a las que el artista ha dotado del sonido original que correspondería a estas cajas. El ambiente de la sala se debate así entre la potencia conceptual de las imágenes y la irreverencia formal.

Tal vez Greenberg tenía razón cuando destacaba que el arte de vanguardia y lo kitsch eran términos opuestos, pero Carrión demuestra que afortunadamente estamos lejos de algunas de las lecciones dañinas que la vanguardia dejó como legado.

Atendiendo a este concepto, el artista desafía las tesis de Adorno sobre lo kitsch como parodia de la experiencia estética y la intrínseca conexión del término con la industria cultural como subproducto de mercantilización. Carrión subvierte y cuestiona esta definición al adoptar una fórmula original e irónica que transita entre lo banal y lo contenido, entre una apología de lo kitsch y una redefinición tangencial de los New Topographics.

Es un proyecto en colaboración con El Instituto Andaluz de las Artes y las Letras.

© 2012